martes, 14 de diciembre de 2010

HUMILLAME MUCHO!!!!!! PERO CON CUIDADO...



Hay un error muy repetido en los sumisos/as, hablo por los que conozco, no se si generalizo demasiado.
Se solicita la humillacion como quien pide un plato de sopa, sin mirar que se desborda y cuesta restituirla al plato...
La humillacion es un arma de múltiples filos, no solo dos, no es cuestión de si tu como Dom pierdes el control y vas mas allá, ni si como sumiso se asusta sin ser mas que dos palabras, los problemas surgen si interiormente estamos tocando problemas  infantiles, viejos traumas, cuestiones peleadas en el día a día y a flor de piel a la hora de doler.

Humillar de palabra, no voy a decir nada de cuestiones de ropa, posturas o cualquier otra variante, es peligroso.
Hay que tener la cabeza muy bien amueblada para aceptar que, lo que nos dice el Dom, es algo que no se llevara a la practica, si con ello nos hace un daño real, o que, como Dom, sabes que puedes meterle el miedo en el cuerpo, sin tener que llegar mas allá, a fin de cuentas, es una parte querida por ti ese sumiso/a...

Hay quien, sumiso me refiero, después de comprobar lo duro que puede ser, no vuelve a pedirlo, no vuelve a decir tratame de puta, de perro, de cosa... porque una cosa es la fantasía que cada cual tenga sobre esa situación y otra muy distinta, el llevarla a la practica y que sea otro el que controla la realización del juego.

Pocas veces coincidirán las cuestiones. Por lo que habrá un vacío de sentimientos, incluso una disonancia entre lo que queríamos y lo que tenemos, descolocando aun mas a la mente.
Hablo siempre de mente, porque respecto al cuerpo, el bajón de excitacion sera rápido, si la situación se corta, no irán a mas los problemas, un bloqueo en alguna sesión posterior y poco mas, si es que eso es poco... pero fisicamente no hay lesiones ni daños.

Pero a nivel afectivo, esa persona se sentirá vacía, incluso si el desencuentro ha sido mucho, la congoja durara días, puede ocasionar disgusto, llantos, enfados,  por no ser bueno/a y dar pie a esa situación de humillacion, por no saber parar la sesión, por no ser mas listo y mandar a la porra al Dom, situación dicho sea de paso, que es la que pidió, pero no la que esperaba, no lo olvidemos.
Puede incluso volver a plantearse el juego dentro del BDSM, pensando en el como algo que le agrede íntimamente, no olvidemos en ningún momento que fue el propio sumiso/a quien pidió o dio pie a la situación. Pero por lógica humana, la culpa es del otro que no la supo controlar...

¿Y que hacemos entonces? Poca cosa, la verdad.
Por un lado se puede intentar explicar que es totalmente valido como parte sumisa, pero que el control del juego no debe intentar llevarlo, no forzar a ser humillado mas allá de lo que el Dom entienda y sepa que puede aceptar, ya se que eso es muy complicado, quieren mas y mas, sin pararse en los después...

¿Mimos? si, quizás si, pero somos adultos y cada mala acción tiene su castigo, por lo que no se puede consolar a quien provoca la situación, mas que nada, porque volverá a provocarla como parte del juego y eso si que llevara a un peligro evidente, un circulo vicioso de humillacion-llanto, el forzar de forma enfermiza algunas situaciones, pueden ser causa o consecuencia de problemas psicológicos y eso debe controlarse.

Quizás, todo venga dado por la inexperiencia, de la parte sumisa, del nivel o forma de humillar del Dom que tiene enfrente. No tener una idea clara de como es una u otra parte, puede ser desastroso.
Aquí si debo hablar por mi propia experiencia, mi forma de actuar como Dom, en múltiples ocasiones no da idea de como puedo ser de mordaz o HDP (hija de p...), mas que nada porque no suelo perder la sonrisa ni el susurro, pero eso no quita mi maldad como Dom, como Sádica mas bien, como Dom siempre digo que soy pasota, pero si ocasiono un quejido, es otra cosa...
Por lo tanto intentar forzar situaciones pueden dar lugar a catástrofes...
Imagino que a muchos otros Doms, les ocurre lo mismo, somos buenos, hasta que dejamos de serlo...

Intentar la Dominación desde abajo o mas bien, forzar situaciones que, es mejor hablar delante de una taza de café, puede promover viejas heridas de las que nadie tiene culpa, incluso, que no se saben ahí, pero que están, por lo que hay que hablar mucho y no lanzarse al vacío de los placeres mentales.

El BDSM es como un medicamento, antes de tomarlo hay que leer el prospecto, en muchos casos, muchas charlas y cafés antes de pedir como quieres que te traten...

Un saludo

3 comentarios:

jm{Mararia} dijo...

Hola, estoy totalmente de acuerdo en que en el BDSM hay que leer antes el prospecto y para esto como para todo hay que tener la cabeza muy bien amueblada. Yo como sumiso se que todo lo que proviene de mi Ama es por su deseo, porque considera que debe hacerlo en un momento determinado o porque simplemente lo desea hacer en ese momento. A mi como sumiso suyo solo me basta mirarla y saber que es mi Ama para aceptarlo así. Me considero propiedad de ella. Siempre dentro del amor que ambos nos tenemos. Por ello entre ese amor y ese saberme "suyo" se forma un tanden inseparable que me hace sentirme más de Ella aun cuando me castiga, me tortura, etc.
Por ejemplo, yo siempre he sido de los sumisos que he manifestado como límite el dolor extremo. Bien pues mi Ama ha hecho que deje de serlo simplemente al descubrir que el dolor, mi dolor controlado por ella le excita y eso ha hecho que cada vez mi cota de dolor se haga más grande.
En fin, todo es cuestión de tener claras las cosas. Un saludo Ama Lena

descalza dijo...

Yo siempre pido ir despacio... que hay que tener cuidado con lo que se pide.

Besitos

Ama Lena dijo...

Una de las cuestiones es saber lo que se pide y lo que te pueden dar.
Logicamente las fantasias de unos, no siempre corresponden a los otros.
Como Dom rara, diré que tener "sumis@" siempre me ha resultado cansado, el esfuerzo que me supone el mantener un control, al que me niego sistematicamente, no me repercute en modo alguno en placer.
Por eso aun mas, cuando la exigencia o los temas se mueven por humillaciones... a veces, el control, el cuidado y la fantasia de los demas, no se acercan a las mias ni al trabajo que me exige...

Un saludo